Sin palabras

No tengo palabras (dice). Te doy mi palabra (y calla). Palabra de honor (a escote). Ni una palabra (ya van tres). No dijo ni mu. Las palabras se las lleva el viento (el mismo que te pega en la cara). Lo escrito, escrito queda. Palabras al aire. Palabras mayores. La última palabra. Si lo que vas a decir no es mejor que el silencio, no palabras la boca. Somos ruido. Bla. Y no paramos de hablar sobre callarnos. Pero hay un lenguaje sin palabras — [...]

Objetos perdidos

Las cosas que no están son más que las que están, aunque lo cierto es que está todo aquí revuelto, pues nada ha salido de esta bola y sabemos que todo se transforma, de los muertos crecen flores. Pues yo soy todas las cosas muertas donde el amor forjó nueva alquimia.[1] Sin embargo, se pierden cosas. Y las cosas que se pierden, ¿dónde están? Hay una cascada en Minnesota. Se llama Devil's Kettle (La caldera del diablo). En ciert [...]

Un viernes Robinson cruzó

Si un libro de literatura infantil es bueno, es bueno para todo el mundo, de ahí que la literatura infantil (y juvenil) sea una paráfrasis del gato de Schrödinger: existe y no existe a un tiempo. Con el resto de cosas, pasa lo mismo. «La gente» siempre son «los demás», claro, nunca «nosotros»; es como un banco de peces que parece una ballena y, cuando la vas a tocar, se deshace. Pero, si «la gente» son «los demás» –y, dado qu [...]

Crueldad deliberada, bondad espontánea

Por un lado está Juicio por combate, de Shirley Jackson, donde Emily Johnson descubre que su vecina, la señora Allen, le roba. No es nada importante, cosas pequeñas sin mucho valor, pero le molesta que alguien entre en su habitación cuando no está, que tenga su llave. No es que nadie tenga su llave, como le dirá después la señora Allen; es que todas las llaves de esta casa abren todas las puertas. Son cerraduras antiguas. Se lo dice cuand [...]

En lo hondo del fondo

Un ataúd viaja de Charleston a Nueva York a bordo del Independence. El otro, de Asia a Europa en el Oceanía. El primero lo inventó Poe para La caja oblonga, relato que se publicó en 1844, y lleva dentro una muerta, la difunta esposa de un artista, el señor Wyatt, quien, incapaz de separarse de ella, acaba arrojándose al mar con la caja que tanta curiosidad suscita al narrador de esta historia. El ataúd se hunde como una bala de plomo porqu [...]

Pájaros II

Algunos pájaros se obvian. La paloma que dice a Noé que hay tierra seca, el cuervo que grita a Poe que nunca más, el águila que come el hígado a Prometeo, Zeus hecho cisne, el ruiseñor o la alondra de Romeo y Julieta. El que huye convertido en pájaro. Los auspicios que dibuja su vuelo, los malos augurios: Sí, tendrá sangre. Sangre, dicen, pide sangre. Piedras se ha sabido que se mueven y hablan árboles; agüeros y relaciones descifra [...]

Un grano de arena con su grano de sal

Este mundo hay que tomarlo cum grano salis. Wikipedia se debate entre si ese grano es «una capa de sano escepticismo» o es abordar algo «con prudencia, madurez y reflexión». Pero la prudencia, como la madurez y –sobre todo– la reflexión, solo derivan del escepticismo. Y todo eso en un grano de sal. En Szymborska el grano es de arena, pero eso no importa porque el grano –naturalmente– es ajeno a su nombre y a nuestros significados [...]

Locura

Locura es creer que uno está cuerdo. Es sublime sensatez pese a que la mayoría, en esto, como en todo, prevalece, como dijo Dickinson –a quien su editor (qué cuerdo) quiso corregir para que su obra fuera más consonante con la de... la mayoría, claro. Pero el arte es otra cosa, y Dickinson lo sabía: Mucha locura es sublime sensatez – Para el ojo sagaz – Mucha sensatez – absoluta locura – Pero la mayoría En esto, como en tod [...]

No me llames Dolores, llámame analgésico

Cuando ponemos nombre a una cosa renunciamos al resto de nombres posibles, y además la cosa deja de ser cosa para ser nombre. Qué distinto llamar prelavado a lo que conocemos como sucio, ave a lo que conocemos como pájaro. Pero más raros son los verbos. Más raro es que un ave no vuele, puesto que tiene alas. (A la gallina se la disculpa porque está siempre pegada al huevo, y los huevos solo vuelan cerca de la cabeza de los cónyuges cuando [...]

Sillage

El sillage es lo que queda de lo que ya no está. La estela del barco, pero no solo el agua rizada de espuma; también el aceite, la basura, la mancha del Atlántico Norte que flota a la deriva. El leviatán deja un rastro brillando detrás: se pensaría que la profundidad ha encanecido[1]. Lo dice el libro de Job[2] dentro de Moby Dick, cosa muy oportuna para una ballena que lo engulle todo. En la tierra también hay estelas. Las patas de [...]