Quince años del mejor cine documental

DocumentaMadrid 2018 encara sus últimos tres días con una buena respuesta de público

El cineasta Ross McElwee recibe el premio honorífico de DocumentaMadrid durante la inauguración del festival

Arganzuela está siendo el epicentro. Un año más, la sede oficial – que no única – del Festival Internacional de Cine Documental DocumentaMadrid es Cineteca. Aunque con vocación descentralizadora tanto por instituciones (Filmoteca, Casa América, Instituto Francés…) como por distritos (hasta siete universos madrileños han contado con alguna proyección), es en Matadero Madrid, en Arganzuela, donde se está disfrutando desde el pasado día 3 de mayo hasta este domingo 13 del grueso de la XV edición de DocumentaMadrid 2018.

Más de un centenar de documentales provenientes de 32 países. “Lo mejor del cine documental actual está aquí: lo último en Estados Unidos, lo mejor de Colombia, de Brasil…junto con las creaciones de la mejor hornada de documentalistas españoles”, destacaba en la presentación del festival Andrea Guzmán, codirectora de DocumentaMadrid.

El documental, poco a poco, se ha afianzado como un género imprescindible para buena parte de la ciudadanía cinéfila. Quizás espoleado por la triste deserción que el periodismo de investigación ha sufrido en los últimos años, cuando las empresas editoras de medios han recortado hasta la casi desaparición esos equipos de investigación que nos proporcionaban algunas respuestas más elaboradas que los 20 segundos de una noticia informativa. Hoy, el género documental, es demandado ávidamente por un sector de la sociedad.

Por DocumentaMadrid han pasado reflexiones sobre casi todo y desde un amplio abanico de miradas, conciencias, sabidurías, pretensiones y también experimentaciones técnicas. Ha tenido un papel protagonista también la mujer, con el ciclo ‘Desde lo Femenino’, una constelación de miradas a través de las distintas sensibilidades temáticas, formales y culturales de ocho directoras extraordinarias.

Lo extraordinario de dejarse llevar de la mano de Documenta es que en tres horas puedes pasar de preguntarte cómo la tecnología puede hacer que el animismo regrese a nuestras vidas para reconectarnos a la naturaleza (‘Becoming Animal’, de Emma Davie y Peter Mettler) a responderte porqué la clase trabajadora de buena parte de la Francia rural votó mayoritariamente a la extrema derecha de Marie Le Pen (‘Mes voisins, chronique d’une élection’, de Joseph Gordillo).

Todavía quedan tres días para tener esta sensación extraordinaria de deambular entre imágenes sugestivas, o terribles, o esperanzadoras, o reales por oníricas… Aquí os dejamos la programación para que exprimáis hasta el último minuto de festival: PROGRAMA DOCUMENTAMADRID 2018