Loompa Studio, más que un taller artístico

Julia Cuadrado, María Merino y Es_Mir son las tres artistas que dan vida a este espacio artístico implicado socialmente con el barrio, el medio ambiente y el género

Empujas con energía la puerta y ya estás dentro de Loompa Studio. Tres son las artistas del barrio que se encuentran al otro lado, aunque antes eran más, y a pesar de que algunas no se auto-definan como artistas. Julia Cuadrado, pintora; María Merino, editora de vídeo; y Es_Mir, ilustradora, son las mujeres que en Peñuelas 11 hacen y deshacen como les da la gana.

Porque Loompa Studio es su espacio de trabajo. Un espacio que encontraron en Arganzuela buscando la luz natural, para dar con su amplio local de muros blancos y orden extraordinario. “En un principio solo buscábamos un espacio amplio, que cumpliera nuestras necesidades. Pero una vez aquí nos dimos cuenta de que podíamos abrir el espacio y sacar mucho más de él. Porque cuando estas cerrado en ti y en tu trabajo es la propia gente del barrio la que te propone hacer cosas”, explica Julia Cuadrado dándonos la bienvenida.

Llegaron desde Malasaña en 2015, aunque traen el espíritu vecinal de Vallecas. “Yo siempre digo que la gente tiene que vivir más el barrio y no solo el bar. Arganzuela se asemeja al centro y no es un barrio como Vallecas. Tomar una iniciativa vecinal aquí es mucho más difícil. Sin embargo, espacios como el nuestro invitan a cambiar.”  Un taller de trabajo artístico con intención de ser permeable al barrio, “pero eso es algo que no se puede forzar, sale natural.”

Deja que la curiosidad te guíe

Seas quien seas estás invitado a entrar. Porque aunque Loompa Studio no sea una sala expositiva, ni un coworking, y no intente más que ser un taller creativo, allí pasan cosas y cuando pasan es para todos. Dos mercados de ilustración y diseño, un Hybrid Festival, una exposición animalista, Vivos, y exposiciones colectivas. “Cuando hacemos eventos de puertas abiertas nos encontramos con que los vecinos se interesan y comprenden de que se trata este espacio”, nos dice Cuadrado con un aire satisfecho.“Hemos contado con performance de Víctor Ripoll, con Dr. Homes demostrando en la puerta qué se puede hacer con un graffiti y con el concierto acústico de La Fiancée Solitarie, que es vecina del barrio y a la que conocimos en un evento anterior”.  Y todo ello sin intención de dedicarse a la gestión cultural.

A corto plazo, prosiguen los proyectos. Julia Cuadrado prepara ya sus obras para Luminaria 03, la fiesta del arte contemporáneo en los mercados del barrio de Usera que arranca este fin de semana, y el Proyecto Defunción de Arte. Además, Loompa Studio formará parte de la edición que se celebrará en junio de Artistas del Barrio, con pintura y música en directo durante cuatro días, a la que todos estamos invitados a asistir.

La nueva sede de Zumo de Video

El año que viene, Loompa Studio será la nueva sede de Zumo de Video, un proyecto de videoarte organizado por otras mujeres: Take Away Process, esto es, Olga Isla y Laura G. Villanueva. Un macroproyecto de arte contemporáneo compuesto por pequeños proyectos como Zumo de Video. Desde el mes de septiembre del año que viene, se proyectarán piezas de videoarte acompañadas por su respectivo e imprescindible coloquio.

“Zumo de Video es como Loompa Studio, cercano y accesible. Además, las actividades son gratuitas. Por todo ello quisimos participar en él”. Hace unos días hicieron su presentación oficial como nueva sede y fue todo un éxito de asistencia.

Pero el rasgo distintivo de Loompa Studio es su implicación social. “En general, cualquier iniciativa que llevemos a cabo nosotras tratará de estar dentro de nuestros intereses o de aspectos que nos motivan. Por ejemplo, las diferencias sociales, el tema de los animales o el impacto ambiental están entre nuestras prioridades”.

También les preocupa especialmente la cuestión de género, siendo creadoras implicadas con una problemática que conocen de primera mano. “Las mujeres pedimos respeto. No necesitamos la aprobación de nadie. Solo respeto”. Respeto hacia su labor creativa y hacia sus obras, respeto entre el público y también por parte de los profesionales del arte. Y por supuesto, respeto hacia su persona: “Estando a pie de calle y viviendo el día a día del barrio, nos hemos encontrado con situaciones desagradables y en muchos casos ofensivas por el hecho de ser mujeres”.

Las artistas del barrio tienen mucho que decir y mucho que aportar. Mujeres de edades y profesiones diversas que forman un mecanismo perfecto para despertar a los vecinos del letargo social que cuelga sobre nuestros párpados. Mujeres que funcionan como un motor sin descanso y con la fluidez del que sabe bien lo que hace. Por eso Loompa Studio se ha convertido en parte del barrio y quiere seguir evolucionando con naturalidad hacia la existencia, quizá, del agente bisagra que aporte en Arganzuela su granito de arena.

 

 

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