Bellido, el Paxton arganzuelano

El invernadero de Arganzuela sigue la estela de impactantes ejemplos de la arquitectura de la ingeniería como el desaparecido Crystal Palace de Joseph Paxton

En los aledaños de la ribera del Manzanares a su paso por Arganzuela la arquitectura industrial es la reina. El conjunto que conforma Matadero, con sus naves recuperadas, junto con el Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi (salvado in extremis gracias a la acción ciudadana – y al vuelco de las elecciones municipales de 2015), son ejemplos de esa arquitectura, funcional y en ocasiones dura, que se abrió paso tras la revolución industrial.

Pero entre tanto ladrillo, un respiro liviano: el cristal del Invernadero de Arganzuela. Un volumen delicado pero robusto a la vez que hoy alberga la reproducción de tres ecosistemas (el desértico, el tropical y el subtropical). Antes, mucho antes, en 1928 fue inaugurado como popularmente se le conoció: Nave de las Patatas. Formaba parte del conjunto arquitectónico que albergaba el Matadero Municipal y el Mercado de Ganados.

Su diseño y construcción se alargaron nada menos que 20 años. En 1908, el arquitecto Luis Bellido González, buscó los destellos de aquella arquitectura de la ingeniería, “la manifestación más significativa en el campo constructivo de la cultura del siglo XIX”, define, rotundo, Renato de Fusco [1]. Hija de la revolución industrial y de la incipiente cultura de masas, la arquitectura de la ingeniería tendría tres grandes campos de aplicación: el de los puentes de hierro, el de los grandes edificios de pisos con esqueleto metálico y el de las grandes cubiertas de hierro y cristal.

A este último campo pertenecería uno de los edificios en los que, seguro, Bellido se inspiraría para su nave acristalada: el Crystal Palace de Joseph Paxton. Londres buscaba un edificio singular para la primera Exposición Universal de 1851. Y Paxton, un jardinero constructor de invernaderos, se llevaría el gato al agua con esta construcción de 563 por 124 metros.

Aunque destruido por un incendio en noviembre de 1936 (lejos de su ubicación inicial, en Hyde Park), el magnífico edificio de Paxton impactó en sus contemporáneos y en la generación de arquitectos inmediatamente posterior como la de Bellido.

Vista del Crystal Palace tras el incendio que lo destruyó completamente en noviembre de 1936

El Crystal Palace se consideró – y así sigue siendo – como un edifico paradigmático de esa arquitectura de la ingeniería por su estructura y su diseño sobre principios de modulación y repetición. Pero también por representar la arquitectura que la época ‘pedía’: la arquitectura como medio de comunicación de masas en eventos hasta entonces desconocidos (las exposiciones universales) y como emblema de los ‘progresos’ que la Revolución Industrial imprimía en esa sociedad victoriana, tan segura de sí misma.

Bellido quiso, modestamente y medio siglo después, subir a Madrid al carro de la modernidad arquitectónica (de hecho, hoy en día a este edificio también se le conoce como el Palacio de Cristal de Arganzuela). Y lo consiguió. La ‘Nave de Patatas’ sobrevivió a la Guerra Civil y a diversos usos hasta que fue restaurado y habilitado como invernadero en 1992. Y ha situado al Invernadero de Arganzuela como una de las muestras de arquitectura de la ingeniería relevantes en Europa.

Por cierto, Bellido, que en esos años era el arquitecto municipal, también diseñó el propio Matadero y el Mercado Municipal de Ganados.

Para saber más:

[1]: Historia de la Arquitectura Contemporánea, De Fusco, Renato, Celeste Ediciones, 1992, Madrid

No os perdáis la visita guiada al Invernadero de Arganzuela el próximo 13 de diciembre.

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