Matadero renueva su apuesta escénica entre la polémica y la promesa vanguardista

El proyecto dirigido por Mateo Feijóo divide a la profesión de las artes escénicas

Nueva imagen de las Naves Matadero / Foto: LLA

Se preveía una presentación movida. Y así fue. El renacer de las Naves 10,11,12 de Matadero, hasta esta semana denominadas Naves del Español y vinculadas al teatro de la Plaza Santa Ana, reconvertidas en Centro Internacional de Artes Vivas, ha dejado claro que la profesión tiene visiones muy distintas de lo que es el teatro y de cómo debe armarse una programación basada en “la investigación y la multidisciplinariedad”, en palabras de Mateo Feijóo, nuevo director artístico de las Naves Matadero y muñidor del proyecto que finalmente ganó el concurso público convocado por el Área de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Madrid. Su responsable, Celia Mayer, estuvo apoyando a Feijoó en la presentación y capeando el temporal que desataron parte de los artistas asistentes.

El ambiente ya se había caldeado días antes a través de las redes sociales con las opiniones contrarias a la nueva programación que se preveía por parte de nombres de la escena como Blanca Portillo o José Luis García-Pérez. Otros, como Tristán Ulloa, pedían esperar a ver si, como se denunciaba, el teatro de texto caía de la programación.

Me pidieron un proyecto que se integrase en Matadero, un proyecto de creación contemporánea. Búsqueda, investigación, en esto baso el proyecto. Diversidad. Y sin miedo. De lo contrario, seguiremos siendo pobres, viejos y estáticos”, defendió Feijóo. El nuevo director artístico señaló que “para todos aquellos que tienen tanto miedo de que aquí no se exhiba, habrá exhibición pero contemporánea, no actual, si no contemporánea. Desde diversas disciplinas porque las artes se han desbordado, las fronteras no existen… por favor, experimentemos y esperemos a ver qué pasa”. Y aseguró que “si después a la profesión no le parece bien, yo me retiro, pero mientras esté quiero internacionalizar este espacio, sé que es posible, sé que puedo hacerlo”, se reivindicó Feijóo.  “Intentemos ser libres, aunque suene raro. Tendremos un espacio donde tendrán cabida muchos proyectos ahora marginales de aquí y de allí”.

Esta apuesta por los lenguajes contemporáneos, desde la música electrónica hasta la danza pasando por bailes urbanos o la performance arrancó los aplausos de una parte de los presentes. Precisamente todos aquellos artistas que hasta ahora no habían tenido cabida en la programación de un espacio público como son las Naves Matadero. Pero hizo arrugar el gesto a los partidarios de mantener de algún modo el teatro de texto, de creación contemporánea, tanto de autores actuales como adaptaciones de clásicos. A estos últimos, Feijóo les lanzó la pregunta del millón: “¿Qué es teatro? Hemos construido un significado entorno al teatro que no es cierto”.

Lo cierto es que, a pesar de lo que Feijóo intentó transmitir, el teatro de texto brilla por su ausencia en la programación para lo que resta de esta temporada. Basada, además de en la exhibición (Feijóo avisó de que las Naves no tienen por qué servir solo como centro de exhibición si no que deben ser también un centro de investigación) en la interdisciplinariedad con el individuo como centro y en la coproducción con otras estructuras internacionales, el cartel de las nuevas Naves cuenta con joyas de la danza contemporánea como Trevor Carlson, mano derecha del gran coreógrafo Merce Cunningham, con la pieza Not a momento too son y el taller DanceForms; o los dos días dedicados a Susanne Linke, pionera de la danza expresionista alemana y coetánea de Pina Bausch (un diálogo abierto al público con el coreógrafo Rui Horta, la proyección de la película In Bade Wannen y el estreno mundial del documental Susanne Linke). Otro tipo de danza también queda representada con Ray Lee + Co-Lapso (danza urbana).

El audiovisual también estará muy presente con, por ejemplo, la videoinstalación Neverland, de Manuel Fernández-Valdés, sobre la obra de Angélica Liddell; o la performance, con Steven Cohen y su taller Body Scenography; y la música, con las intimistas canciones del joven Chris Garneau o el referente español del trap, Khaled; y el teatro contemporáneo lo encontramos en Five Easy Pieces, de Milo Rau o Atlas Madrid, de Ana Borralho y João Galante, ambas producciones radicalmente políticas desde una perspectiva multidisciplinar.

Eso sí, todas las propuestas se exhiben como mucho cuatro o cinco días, algunas solo un par de jornadas. Algo que sin duda va a complicar y mucho poder acceder a estas propuestas rompedoras que propone Mateo Feijóo para la nueva etapa de las Naves Matadero. Todo empieza de nuevo este 10 de marzo.

Se acabó el ir a taquilla… y el Frinje

En la presentación oficial de las Naves Matadero hubo dos novedades más. Primero, el anuncio por parte de Celia Mayer de que las compañías que conformen la programación del nuevo centro (al igual que en la nueva etapa del Teatro Español dirigido por Carme Portaceli) no se verán obligadas a ir a taquilla como sucedía hasta ahora. La producción íntegra irá a cargo de los presupuestos públicos del área de cultura del Ayuntamiento. Esto, para Mayer, da una libertad a los creadores imprescindible y “fue una de las demandas tanto de Carme como de Mateo en sus respectivos proyectos”. Para esta temporada, se cuenta con un presupuesto de 1.200.000 euros.

Y el otro anuncio fue que, como era de prever, el Festival Frinje (un encuentro de teatro contemporáneo que se celebraba durante el mes de julio en Matadero) no va a programarse este 2017. Para el Área de Cultura del Ayuntamiento, “el Frinje no era en realidad el festival que se buscaba, a imagen del Frinje de Edimburgo, donde es un gran ‘off’ en toda la ciudad. Aquí se circunscribía a Matadero. Esto ahora ya no es necesario porque el ‘off’ va estar todo el año con la programación de las Naves Matadero. Lo que no quiere decir que no estemos dándole una vuelta a la idea del Frinje para realizar una propuesta, más al estilo de Edimburgo, de cara a 2018“, explicaron las responsables de Cultura del consistorio.

Hay 3 comentarios en “Matadero renueva su apuesta escénica entre la polémica y la promesa vanguardista

  1. Desde la lejanía… estoy de acuerdo en que el teatro es innovación y riesgo, pero en la programación, como dice la periodista, no veo teatro de texto. La danza o el audividual, podrían ser parte de la programación pero siempre dejando una parte para el teatro, que puede ser experimental.
    En cuanto a la duración de los espectáculos, normalmente las compañías extranjeras de calidad, hacen giras de pocos días, esto implica agilidad y variedad de programaciòn pero gran dificultad para conseguir entradas.

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