Olacacia o la apertura de mente como futuro sostenible

La última librería infantil en llegar a Arganzuela toca temas como los derechos humanos, la co-educación, la diversidad familiar, el acoso escolar o la homofobia y transfobia desde el punto de vista de los más pequeños

Laura del Villar, co-fundadora de Olacacia junto con Olga Merino en mayo de este año 2016 / Foto: LLA

Olacacia es una librería infantil especializada. Claro, si es infantil, es especializada. No, no, más especializada todavía. Dentro del universo infantil y juvenil, cualquier tema que permita abrir nuestra mente, ir más allá de lo que el estándar social impone como normal o buscar un referente literario para evitar conflictos durísimos como el acoso escolar lo  encontraremos en forma de libro (básicamente ilustrado) en esta librería de la calle Peñuelas.

Una librería que, sin quererlo, ha completado un triángulo perfecto de librerías infantiles en Arganzuela, junto a De Cuento (Santa María de la Cabeza) y Luna Lunera (Embajadores, casi Legazpi). Una librería con el feliz sobrenombre de ‘la librería de la tolerancia’, porque en ella podemos encontrar desde diversidad familiar hasta co-educación, acoso escolar, transgénero, homofobia y transfobia, derechos humanos, medio ambiente, respeto a los animales, feminismo… “Cuando empezamos a construir el catálogo, queríamos buscar libros fundamentalmente sobre diversidad familiar y también sobre co-educación, pero vimos que era difícil encontrarlos”, recuerda Laura del Villar, fundadora y propietaria de Olacacia junto con Olga Moreno. “Existían pero, en realidad, no estaban de una forma natural en las librerías, no había stock de libros ilustrados para niños y jóvenes sobre estos temas. Incluso muchos no sabían qué era co-educación”.

Este catálogo que emprendieron Laura y Olga en 2014 iba a ser, en principio, solo para crear un blog. “Pero una amiga nos engañó y, no sé muy bien cómo [risas], acabó siendo una tienda online”, asegura Del Villar. Y tuvo mucho éxito. Quizás no tanto de ventas pero sí por el interés que generó. Estaba claro que había un nicho de mercado. Una necesidad de encontrar títulos que trataban temas muchas veces tabú y que apenas se están trabajando en los colegios.

Empezamos a tener una repercusión importante, a conocer a muchos autores que se dedicaban a la edición de libros sobre diversidad, mujeres… y empezamos a hacer presentaciones en colaboración con diversos locales. Pero teníamos a la gente un poco despistada porque nunca sabía dónde ubicarnos. Fue entonces cuando decidimos montar la librería física”, explica Del Villar.

Fue en mayo de este año, así que apenas cuentan con seis meses de historia física. Pero en este tiempo han hecho mucho ruido. “Además de la librería tenemos un espacio para organizar talleres, cuenta cuentos, presentaciones de libros, etc..”. Y están más que engarzadas con Arganzuela. No solo porque viven aquí sino porque creen en Arganzuela: “Está en crecimiento y cada vez tiene mayor diversidad. Además, es céntrico pero sin estar en la zona turística”.

Está claro además que Olacacia ha coincidido también con un cierto ‘boom’ del libro infantil ilustrado. Para Laura del Villar, “creo que lo que está pasando es que hay una cultura de que es necesario el fomento de la lectura. Los padres actuales, sobre todo de clase media con interés por la educación de sus hijos, están muy volcados en el fomento de la lectura. Y además ya no compran cualquier cosa: son exigentes y te piden determinadas temáticas”. Aun así, desde Olacacia se reivindica que muchos álbumes ilustrados son también muy recomendables para jóvenes y adultos. “Por ejemplo, Pastel para enemigos, de Dereck Munson e ilustrado por Tara Calahan [editorial Juventud]. Creo que es un error abandonar el álbum ilustrado a partir de según qué edad. Los planes lectores de las escuelas no deberían hacerlo”.

Del Villar es experta en el trato que se da a según qué temas en los colegios, como el acoso escolar. No solo es madre de dos niños y una niña si no que imparte cursos de formación entre el profesorado.

Hay temas de los que en los colegios no se habla si no se encuentran de bruces con la problemática. Por ejemplo, solo hablamos sobre diversidad familiar si tenemos un caso de familia homoparental en el aula. Lo mismo pasa con las alergias o con la transexualidad infantil… Pero no son temas de obligado tratamiento. Y es una pena, porque haríamos una labor preventiva de actitudes intolerantes futuras y de acoso escolar muy rica”, asegura Del Villar. “En los centros en los que se trabaja con este tipo de literatura funciona muy bien: los niños no son tontos, son capaces de incorporar muchos más modelos de los que les enseñamos. Pero parece que esta literatura en vez de ir cargada de valores para algunos va cargada de ideología. Y es por eso que muchos centros no se atreven a trabajarlo de una forma natural”, remacha.

Lo que nos aconseja la librera

Le hemos pedido a Olacacia que nos recomiende algunos de los títulos que podemos encontrar en sus estanterías. Y esta ha sido la selección:

Para trabajar la prevención en acoso escolar: ¡Déjame en paz! Yo soy de colores, ¿y tú? (de Olga Ibarra – Editorial La Locomotora); Lolo, un conejo diferente (de Guido Van Genechten – Editorial SM); o Trompetita, una elefantina de mucho peso (de Mabel Piérola – Editorial Bellaterra).

Un clásico de co-educación cuando ni siquiera se hablaba en estos términos: Rosa Caramelo (de Adela Turin y Nella Bosnia – Editorial Kalandraka).

Y para descubrirse a un@ mism@, El cocodrilo al que no le gustaba el agua (de Gemma Merino – Editorial Picarona).

*Librería Olacacia. Calle Peñuelas, 12 – Arganzuela

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