Lucie Félix y la importancia del troquel

Acercamos dos libros absolutamente innovadores para pre-lectores: 'Dos ojos' y 'Después'

El mundo del álbum ilustrado para prelectores se sirve de muchos recursos para lograr la atención de los más pequeños: luces, sonidos, texturas…. Lucie Félix, la autora que hoy os queremos destacar,  ha realizado una apuesta más que valiente para los pequeños que todavía no leen con dos obras publicadas en España, unidas por el factor sorpresa y por la transformación de un elemento en otro ante los ojos del lector.

¿Qué tenemos delante?

En su obra ¿Dos ojos? (Libros del Zorro Rojo, 2014) los elementos más pequeños se transforman ante los ojos del lector en otros inesperados, mediante el uso de un hábil recorte o forma en el libro para ser algo que aparentemente parecía otra cosa. Así pasa en las primeras páginas, donde a partir de las gotas de lluvia se juega con la ambigüedad de lo que parecen ser ojos de diferentes animales a lo largo de las páginas del álbum. Un acierto y una joya del diseño por la inteligencia con la que la autora mantiene la intriga de los lectores a la vez que cuenta una historia guiada por la secuencia causa-efecto, idónea para lograr que se siga la trama en estas primeras edades.

El formato del libro, con hojas más duras de lo habitual (especialmente pensadas para ser tocadas y disfrutadas una y otra vez por los más pequeños) es una gran carta de presentación ante lo que nos vamos a encontrar dentro, haciendo las delicias tanto del niño que ve la progresión de la historia como del adulto que cuenta y que va asistiendo al espectáculo de juego que crea la autora.

Éxito arrollador con una continuación igual de sugerente

La obra obtuvo tal éxito y reconocimiento en Francia, país de origen de la Lucie Félix, que los premios se sucedieron durante el año que llegó a las librerías: premio Pitchou (Feria del Libro de Saint-Paul-Trois-Châteux 2013), premio al Mejor Primer álbum de la Asociación de Librerías especializadas en LIJ de Francia también en ese año y el prestigioso premio Sorcière al Mejor Álbum de nuevo en 2013. No es de extrañar que llegase a nuestro país traducido unos meses después, y aún menos extraño que la segunda parte, Después (Libros del Zorro Rojo, 2015) no se hiciera esperar ni haya defraudado.

Siguiendo la línea de su obra debut, la historia se articula jugando con las formas y los colores deliberadamente creadas en sus páginas para crear un objeto o situación diferentes al pasar la hoja. En esta historia, queremos coger unas manzanas que están altas y necesitamos una escalera que se forma delante del lector con un hábil juego geométrico, igual que ocurre con la casita para pájaros que creamos con dos rombos y un triángulo.

Un libro ambientado en un entorno abierto donde la manzana sirve como desencadenante de la historia de la niña que narra la historia y que va cuidando de diferentes aspectos de su jardín ante la inminente llegada del invierno y la insinuación del ciclo estacional que se repetirá el año que viene, cuando estos pajaritos vengan y encuentren un lugar calentito donde poder poner sus huevos.  Una historia tierna, asequible, natural y especialmente delicada, sobre los procesos naturales del cambio de estación y de cómo la niña que narra la historia se preocupa por dar  un hogar a aquellos que peor lo pasan ante la llegada del frío.

Una autora prometedora con unos claros maestros

Lucie Félix se crió en un pequeño pueblo de Francia y consagró sus primeros años de vida al estudio de la Biología en diferentes países. No contenta con esta formación, decidió estudiar en la Escuela de Artes de Francia (Epinal) y crear las obras infantiles a las que lleva consagrada desde entonces. Ha creado algunos títulos que todavía no han sido traducidos al castellano y que esperamos crucen las fronteras pronto para deleitar de manera tan inteligente a grandes y pequeños, como es el caso de su Prendre et Donner, ideal para los lectores más pequeñitos por hacer hincapié en formas geométricas y en los contrarios y que ya ha sido traducido al inglés.

Aquellos que ya se hayan acercado anteriormente al mundo de la literatura infantil y del álbum ilustrado no habrán pasado por alto que éste álbum tiene un aire muy parecida a las obras de Bruno Munari, Katsumi Komagata o incluso del propio John J. Reiss. Bruno Munari está considerado como uno de los padres del diseño gráfico y de los libros infantiles estudiado en todos los centros de formación docente, especialmente con sus Prelibri  como invitación al juego con diferentes formatos y texturas. Katsumi Komagata, por su parte, ha creado diversos libros infantiles con el sello del juego y del libro-objeto por bandera, algo que ha hecho que los bebés de todo el mundo se inicien en el mundo lector con ellos y que sea uno de los autores imprescindibles en el mundo de literatura infantil actual.

Lucie Félix interioriza y actualiza las ideas que los maestros acercaron al mundo, aunque con una estilo  algo más ambicioso y un diseño más complicado si comparamos con la obra de Komagata y de Munari. Las obras de nuestra autora necesitan una participación más activa del lector por la presencia de una historia más compleja que requiere de un adulto que guíe la historia y se la cuente, y que utilice el libro como apoyo.  Son pocas las obras realmente valientes en el panorama editorial (y más en esta franja de edad) que supongan un reto y que conformen en sí mismas una joya editorial de cuidada edición, por lo que las dos obras de la autora francesa son una cita imprescindible para primeros lectores, para profesores exigentes y para todos aquellos mediadores que busquen lecturas relevantes, de gran calidad y que se salgan de las líneas editoriales generales.

Edad recomendada: de 0 a 5 años