Capital Animal: fermentando conciencias

Nace la primera plataforma de arte, cultura y pensamiento para defender los derechos de los animales. Madrid es su primera sede, con Arganzuela como destacada protagonista

Imagen de la inauguración de 'Otras Tauromaquias'. En primera fila, de izquierda a derecha, Concha López, Ruth Toledano y Rafael Doctor

La actualidad recomienda recitar las palabras de la heroína provecta Elizabeth Costello, despacio y con convicción: “Somos primates, conocidos también como hombres”. La protagonista de la novela de J.M. Coetzee, La vida de los animales, inspira la existencia y decisiones cotidianas de muchas personas, desde qué desayunar a qué ropa comprarse. Personas que se verían gratamente sorprendidas ante el encuentro de una serie de cartelones que surgieron en la ciudad de Madrid con la ilustración de Ricardo Martínez y el sugerente título de Capital Animal en letras de Paco Catalán.

Tras algunas pesquisas sobre este título  encontrarían que un proyecto experimental se estaba cocinando: reivindicar los derechos de los animales desde el mundo del arte.El primer encuentro de la  plataforma Capital Animal, que se desarrolla desde abril y hasta junio en diversos lugares de Madrid: La Casa Encendida, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Matadero Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Palacio de Cibeles y otros más. En el caso de Matadero Madrid, la exposición Santuarios, con dibujos del artista Joaquín Secall, podrá verse en la Plaza Matadero hasta el 4 de septiembre.

Durante las jornadas arte, cultura y pensamiento destapan su faceta activista para criticar y crear conciencia sobre la situación animal, además de invitar al encuentro y la sinergia. Hemos entrevistado a los fundadores de Capital Animal para conocer a fondo la nueva propuesta que invade la ciudad.

La Línea Amarilla (LLA): ¿Quiénes sois los fundadores de Capital Animal?

Capital Animal (CA): En el grupo fundador estamos Rafael Doctor, historiador del arte y gestor cultural, Ruth Toledano, escritora, periodista y activista, y Concha López, periodista y activista. Nuestros orígenes y trayectorias profesionales han sido muy diferentes pero compartimos el compromiso de defender los derechos de todos los animales y de trabajar en unidad en esa causa que consideramos una obligación ética también con la humanidad y con el planeta. Capital Animal ha ido sumando a muchas personas comprometidas, y de nuestro núcleo forman parte también Ruth Montiel Arias, artista, y Alessandro Zara, músico, ambos activistas y también con un firme compromiso.

LLA: ¿Cómo surge la idea de crear este colectivo que une el arte con la defensa de los derechos de los animales?

CA: Rafael Doctor llevaba tiempo con la idea de reunir en una exposición a artistas comprometidos. El activismo en defensa de los animales hizo que coincidiera con Ruth Toledano, editora del blog de derechos animales El caballo de Nietzsche en eldiario.es  y que compartiera con ella su proyecto. Junto a Concha López, la otra editora del blog, se pusieron a trabajar y a dar forma a una plataforma dedicada a gestionar proyectos de arte, cultura y pensamiento centrados en la defensa de los derechos de todos los animales.

LLA: Hay diversos movimientos en defensa de los derechos de los animales. ¿Qué hueco viene a cubrir Capital Animal?

CA: Queremos cubrir el hueco que existía en el mundo del arte y de la cultura, que ha de servir para crear sensibilidad, para generar conciencia sobre la realidad social,  y que hasta ahora permanecía impasible ante el sufrimiento de los animales. Otros colectivos, como el periodismo y el derecho ya han comenzado a movilizarse gracias a personas concretas que están introduciendo esa sensibilidad en sus respectivos ámbitos, y por supuesto hay otros que lo han hecho siempre porque son avanzadilla del pensamiento, como es la filosofía. Los animales están entrando también en la agenda de la política. Era necesario movilizar al mundo del arte y de la cultura para girar su mirada hacia la realidad que viven los animales en nuestra sociedad, visibilizar esa realidad y contribuir a generar una masa crítica capaz de alzar la voz por quienes no la tienen.

LLA: No parece que el mundo del arte, al menos en España, haya sido claramente animalista. ¿Qué artistas y pensadores podéis mencionar como claros animalistas?

CA: Ciertamente, desde Goya, su serie Tauromaquias o su perro semihundido en la arena, no hay referentes que podamos evaluar como artistas que hayan reflejado el sufrimiento animal en sus obras. Entre los actuales dentro del ámbito internacional tenemos a Bansky y sus acciones impactantes, y en España tenemos nombres claramente comprometidos: Ruth Montiel Arias, Santiago Talavera, Lino Lago, viñetistas como Forges o El Roto y otros muchos que podéis ver en la programación de Capital Animal.

LLA: Hablemos de esta programación pues y de cómo ha sido la selección de los artistas para este primer encuentro…

CA: Desde que empezamos a trabajar nos han llegado muchas propuestas y sugerencias, algunas que no conocíamos previamente y que han supuesto un crecimiento enriquecedor de Capital Animal. La inclusión y el encaje se han ido definiendo en función de nuestros objeetivos como colectivo y de los criterios de quienes se han responsabilizado de cada actividad.

LLA: En todo caso, grandes instituciones culturales de la ciudad se han comprometido con esta primera edición. ¿Qué supone que equipamientos como La Casa Encendida, Matadero o el Reina Sofía se hayan unido a la iniciativa?

CA: Es la demostración de que las instituciones también saben que ha llegado el momento de los demás animales. La sede principal en esta edición está siendo La Casa Encendida, a la que agradecemos el compromiso y las facilidades para que los animales entren, no solo en sentido figurado sino literal, en ese espacio dedicado al arte, a la cultura y a la formación.

LLA: ¿Es quizás una muestra de que algo está calando en la sociedad española sobre el respeto a los animales y al trato que les damos?

CA: Es posible. Son muchos años de lucha por parte de activistas, organizaciones de todo tipo que han ido confluyendo en la generación de una mayoría social que va rechazando ciertas prácticas, como la tauromaquia, aunque aún queda mucho trabajo por hacer. Hay muchas formas de maltrato y explotación animal que siguen estando normalizadas y cuestionarlas implica enfrentarse a intereses muy poderosos y a una mayoría social que no quiere mirar de frente determinadas realidades porque supondría cambiar hábitos muy arraigados.

LLA: Mencionas la tauromaquía. Esta y otras actividades de ocio relacionadas con el maltrato animal, como la caza, han sido tema recurrente en el arte, ¿qué opinión tenéis al respecto?

CA: Pues creemos que algo no se convierte en arte porque lo retrate un artista. El arte puede estar en la obra creada, pero no necesariamente en lo que esa obra refleja. Si así fuera la guerra sería arte, la miseria sería arte, el asesinato sería arte. Los artistas reflejan la realidad de su época, la elogian o la critican, generan esa reflexión que solo desde la cultura se puede generar. El maltrato animal es una realidad de nuestro mundo y por supuesto los artistas la han reflejado. Otra cosa es la utilización que se hace de esas obras para legitimar unas determinadas prácticas que no se corresponden con la ética de nuestro tiempo. Consideramos que la función del arte no es decorar espacios, sino permitirnos avanzar hacia valores que nos engrandecen, individualmente y como sociedad.

LLA: ¿Es España un país especialmente alejado de la empatía y donde la tortura animal está normalizada?

CA: España es un país donde llaman ‘fiesta nacional’ a la tortura salvaje de un animal y donde se recurre a supuestos referentes artísticos para justificar lo injustificable en pleno siglo XXI. En ese sentido, sí, creemos que se ha normalizado la tortura de los animales mucho más que en otros países de nuestro entorno. No solo con el tema de la tauromaquia, sino también con la caza o con los animales más cercanos, los considerados domésticos, que sufren un abandono y un maltrato muy superior al de cualquier país cercano con el que podamos compararnos. Pero afortunadamente cada vez hay más conciencia de esa realidad y más personas comprometidas con cambiarla.

LLA: Vuestra iniciativa desde luego va encaminada a cambiar esta realidad. ¿A qué público os dirigís o a quién os gustaría llegar con más fuerza?

CA: Va dirigido a todo tipo de públicos, aunque hay actividades para públicos específicos, como el colectivo infantil, pero queremos llegar sobre todo a las personas, que creemos que son la mayoría en nuestra sociedad, que son sensibles a la realidad de los animales pero no tienen la información necesaria para tomar posición y por lo tanto hay muchas cosas que nunca se han planteado. El objetivo de Capital Animal es que reflexionen, tomen conciencia y actúen en consecuencia.

LLA: Esta reflexión desde el pensamiento y el arte, ¿os vincula con otras corrientes de pensamiento igualitarias como el feminismo?

CA: El movimiento animalista es el primer movimiento de liberación de la historia que no está protagonizado e impulsado por los propios sujetos oprimidos. Eso lo diferencia de los demás, pero los puntos comunes son evidentes: los argumentos con los que se justifica el racismo o el sexismo son muy similares a los esgrimidos para justificar el especismo. Desde Capital Animal creemos que la lucha por un mundo más justo para todos tiene muchos elementos compartidos entre el animalismo, el feminismo o simplemente con el combate al capitalismo como sistema basado en la explotación de los más débiles, sean de la especie que sean.

LLA: ¿Habrá más encuentros Capital Animal?

CA: Ese es nuestro objetivo. Repetir en Madrid y extendernos a otras ciudades y pueblos, siempre preservando nuestros valores y nuestros principios. Pero nuestros recursos son muy limitados y aún tenemos que evaluar nuestras propias capacidades para trazar prioridades de cara al futuro.

 

*PAra saber más: toda la programación de Capital Animal