Sabes… ¿cómo se recicla el agua?

Arganzuela, con el soterramiento de la M-30, usa agua saneada para buena parte de su ocio estival

Imagen de la 'playa de Madrid', en Madrid Río, este pasado verano. El uso de agua saneada es intensivo

El soterramiento de la M-30 (una autopista urbana de casi 33 kilómetros) a su paso por el río Manzanares, supuso una de las obras más polémicas de los últimos años acometidas por el Ayuntamiento de Madrid, en ese momento liderado por Alberto Ruiz Gallardón. Durante su ejecución, entre 2004 y 2011, se vertieron muchas opiniones en contra (sobre todo por el coste que supuso) y muchas a favor (básicamente por el cambio que experimentó la zona sur de Madrid).

Lo que es un hecho es que centenares de coches han dejado de circular cada día por la superficie y los niveles de contaminación tanto acústica como ambiental han descendido considerablemente haciendo de Madrid una ciudad más sostenible medio ambientalmente, dentro de los graves problemas que en este sentido sigue teniendo, especialmente en zonas como Arganzuela.

Pero ese es otro reportaje. Nosotros vamos a centrarnos en que esta obra ha permitido a Madrid recuperar por fin el río, incluyéndolo en la urbe y haciendo del Manzanares una figura fundamental de la ciudad. Y Arganzuela, con Madrid Río, es parte protagonista de esta recuperación, tanto urbanísticamente (con los ya famosos puentes, entre ellos un nuevo icono de la ciudad: el Puente Monumental, del arquitecto Dominique Perrault, con su doble tirabuzón), como en materia de ocio: 13 fuentes ornamentales y una playa urbana formada por tres recintos acuáticos para use y disfrute de nuestros pequezuelos (y no tan pequezuelos).

Toda el agua que se usa en este nuevo aparador de la ciudad, aquí en Arganzuela, debe ser potabilizada, saneada tras su utilización, reciclada. La reutilización de aguas, o el uso de agua regenerada, consiste en dar un segundo uso a un recurso que de por sí es muy escaso.

A pesar de que el Canal de Isabel II, ente gestor del agua que se consume y utiliza en Madrid, no tiene ninguna planta potabilizadora o de saneamiento en Arganzuela, nuestro distrito es, como apuntamos, uno de los que más agua reciclada usa de la ciudad tras la inauguración de Madrid Río.

Hoy, en nuestra sección de Ciencia, y aprovechando que el pasado 22 de marzo se celebró el Día Mundial del Agua, os queremos acercar un poco el proceso de reciclaje del agua. Algo que usamos cada día millones de personas pero que pocas veces nos paramos a pensar qué procesos son necesarios para una actividad tan cotidiana.

Solo un apunte: en su último informe anual sobre amenazas globales, el World Economic Forum de Davos alertó sobre el elevado riesgo de que se produzcan crisis de abastecimiento de agua durante 2016. La solución a este reto mundial es compleja y multidimensional, y en ella, el papel que juega el sector químico es de gran relevancia. Potabilizar el agua bruta, tratar el agua contaminada, desmineralizar el agua salobre y desalinizar el agua de mar, son las principales acciones donde el sector químico puede contribuir aportando una solución a la crisis del agua.

El uso más generalizado de las aguas regeneradas es el de regadío con el 80% del total. Otro sector importante que la consume es la industria química, que por primera vez triplica el consumo de agua reciclada superando incluso las previsiones iniciales. Está previsto que en 2017 sea de 6,8Hm3, el equivalente al consumo anual de agua de uso doméstico en una ciudad como Tarragona.

¿Por qué debe sanearse el agua?

Cuando se usa el agua, ésta pierde las propiedades que la hacen apta para el consumo humano al contaminarse con materia orgánica, inorgánica, etc, Desde el punto de vista sanitario, es necesario llevar a cabo una serie de tratamientos para volver a usarla de forma segura evitando cualquier tipo de riesgos para la salud. Hay una serie de criterios de calidad que deben cumplirse para la regeneración del agua en función de su destino o utilización.

Y, ¿cómo llevarlo a cabo?

Hay diversas técnicas para conseguir la reutilización del agua. Nosotros os explicamos las principales:

Desalación de agua de mar y salobre. Consiste en separar la sal del agua a través de diversas técnicas, como la destilación, la congelación, la evaporación instantánea y, la principal, la ósmosis inversa (bombear agua a alta presión y hacerla pasar por unas membranas casi impermeables que separan los dos elementos, el agua y la sal, obteniéndose dos aguas: una para desechar –salmuera- y otra reutilizable tras tratarla adecuadamente – la que tiene una baja concentración de sal-).

Potabilización de aguas. El agua bruta es sometida a una serie de procesos (regulación, floculación, filtración y desinfección por cloración) en las Plantas de Tratamiento de Agua Potable para eliminar las sustancias nocivas.

Depuración de aguas residuales. Las aguas procedentes de la red de saneamiento son tratadas en las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales. Allí se eliminan las sustancias nocivas a través de siete pasos (pozo de gruesos; desbaste; desarenado o desengrasado; decantación primaria; tratamiento biológico; decantación secundaria; y tratamiento de fangos) y se reintegran a los cauces fluviales en condiciones de calidad óptimas.

Para saber más:

Vídeo oficial: Día Mundial del Agua 2016 (página de la ONU)