Palabra, libro y lectura en el Retiro

La Feria del Libro llega a su 74 edición reivindicando los puentes de diálogo que tiende la cultura

Recorte de prensa que recoge la inauguración de la Feria del Libro (1933) en el Paseo de Recoletos / foto: FLM

El amor está en lo que tendemos (puentes, palabras)’ es el lema escogido por la Feria del Libro de Madrid en la antesala de sus tres cuartos de siglo. Del 29 de mayo al 14 de junio, más de 470 expositores repartidos en 368 casetas llenarán de palabras escritas y recitadas los Jardines del Buen Retiro bajo el influjo de estos versos de José Ángel Valente, al que la Feria homenajea en su decimoquinto aniversario de su muerte.

Amor en mayúsculas, amor en todo lo que hacemos, en lo que izamos, en lo que levantamos, en lo que combatimos y en lo que sembramos y recogemos. Amor por el libro (al que nadie hace mucho caso durante el resto del año, suspira el director de la Feria, Teodoro Sacristán) en este encuentro que se ha convertido en un referente cultural de la ciudad, un sitio ‘al que hay que ir’ y que alberga el mayor fondo documental a nuestra disposición durante dos semanas: 60 libreros especializados, 55 librero generalistas, 185 editores madrileños y 137 de fuera de la ciudad. Casi nada.

Una Feria muy distinta de aquella que nació en 1933, impulsada por unos hombres y mujeres que creían fervientemente en el poder de la cultura como medio para mejorar la sociedad. No es que hoy la Feria no crea en la cultura, al contrario, pero no es precisamente un evento apoyado, económicamente hablando, de forma masiva por las instituciones. No entra dentro de una estrategia de fomento de la cultura y la lectura por parte de las distintas administraciones, al contrario de lo que pasaba durante la Segunda República.

Hoy, tras 74 ediciones (no se celebró entre 1936, con el estallido de la Guerra Civil, y 1944), la Feria es un escaparate inigualable de la producción editorial española y se afana por programar un gran número de actividades que den valor añadido a la estática exposición de las casetas (además de las ineludibles firmas por parte de los autores que cada editorial organiza).

El pregón, Dolores Redondo

Este año, además, y aunque los organizadores de la Feria prefieran pasar un poco de puntillas sobre ello, el certamen está protagonizado por un póquer de mujeres difícilmente superable por su estrecha vinculación con la Feria. De entrada, por primera vez en casi 75 ediciones aunque parezca increíble, será una mujer la que realice el pregón inaugural. La escritora Dolores Redondo leerá ‘Lo que está por venir’, un análisis en positivo, constructivo, esperanzado aunque también reivindicativo del sector del libro.

Dos históricas de la Feria, Carmen Martín Gaite y Ana María Matute, recibirán sendos homenajes en el decimoquinto y primer aniversario de su muerte respectivamente. (Por cierto que también será la primera Feria sin la presencia de Leopoldo María Panero, un habitual también del certamen atrincherado en la caseta de la editorial arganzuelana Huerga&Fierro).

Teresa de Ávila completa este cuarteto. Teresa de Cepeda y Ahumada recibirá el homenaje de la Feria en el V centenario de su nacimiento con una mesa redonda, ‘Teresa de Ávila: tristeza y melancolía no las quiero en casa mía‘, que reunirá a Olvido García Valdés, José Luis Pardo y Javier Rodríguez Marcos.

Para saber más: Programa de la 74 edición de la Feria del Libro