El mercado de Legazpi, ese oscuro objeto de deseo

EVArganzuela presenta alegaciones al proyecto de privatización del antiguo mercado de Frutas y Verduras

Imagen del interior del antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi / foto: EVArganzuela

Algo huele a podrido en Dinamarca, se susurra en los primeros compases de Hamlet. Algo, poco o mucho habrá que verlo, también huele mal en el proceso de privatización del antiguo mercado de Frutas y Verduras en Legazpi que el Ayuntamiento ha iniciado deprisa y corriendo.

Quizás es esta prisa y la falta de transparencia en el proceso público de alegaciones lo que ha acabado de encender las alarmas de los colectivos vecinales agrupados en EVArganzuela. De hecho, los vecinos denuncian fraude de ley tanto en la dificultad para poder acceder a la documentación y poder así presentar las alegaciones como en partes del propio proyecto que, según el comité de expertos que han elaborado las alegaciones por parte de los vecinos, incumplen varias normativas, tanto medio ambientales como arquitectónicas. Solo tras solicitar la información del proyecto reiteradamente (y pagar más de 100 euros por ella), el Ayuntamiento entregó a EVArganzuela un CD con la documentación solo tres días antes de cerrarse el plazo de alegaciones.

Hasta 14 alegaciones han presentado finalmente desde EVArganzuela, elaboradas por un comité de expertos en medio ambiente, economía, urbanismo, movilidad, jurisprudencia y arqueología. Un comité que ha llegado a la conclusión de que el proyecto de privatización presentado por el Ayuntamiento incurre en graves incoherencias en varios aspectos. Desde el uso urbanístico que se le quiere dar (se estaría destinando a usos lucrativos un edificio de titularidad pública destinado por el planeamiento de la propia administración a un Uso Dotacional Público), hasta la protección estructural del edificio, pasando por el impacto ambiental o lo inverosímil del supuesto económico y financiero en el que se basa el plan de viabilidad presentado por el consistorio madrileño.

Precisamente el aspecto económico es de los más comprometidos en el proyecto del Ayuntamiento. En contraposición al proyecto presentado hace meses por EVArganzuela (y paradójicamente alabado por el propio consistorio), lo que pretende el equipo de Ana Botella es ceder por espacio de 40 años a la empresa privada la explotación del mercado a cambio de un canon anual de 60.000 euros. Según los expertos, algo no cuadra.

Primero porque el informe de viabilidad económica presentado está incompleto, no justifica de dónde se va a sacar la financiación para la remodelación del edifico y puesta en marcha del proyecto, y porque se basa en unas previsiones de ocupación privada del espacio que no son mesurables a futuro.

Y segundo porque si fuera cierto que el proyecto es viable económicamente estaríamos hablando de lo que comúnmente se conoce como ‘pelotazo’. Para hacernos una idea, según el portal Idealista.com, el alquiler medio de un local comercial en la zona de Legazpi es de unos 11 euros el metro cuadrado mensuales. En el caso del mercado de Frutas y Verduras estamos hablando de 34.500 metros cuadrados, es decir, de 379.500 euros mensuales de alquiler (tomando la media). O sea, más de 4,5 millones de euros al año. Recordemos que el canon que propone el Ayuntamiento es de 60.000 euros al año. Es cierto, sin embargo, que el proyecto requiere una inversión, según el consistorio, de 54 millones de euros, incluida la rehabilitación del edificio.

Aún así, los vecinos no se fían. Menos, tras algunas informaciones aparecidas en prensa sobre qué empresa privada optaría a la concesión: Adripabel. Empresa que es la autora del proyecto que ha presentado el Ayuntamiento.