Beltrán i Janés: Arte de acción buscando la esencia

La artista arganzuelana defiende la 'performance' para "quitar en las artes plásticas todo lo superfluo, incluso el objeto"

'Vía muerta', Arte en acción de Beltrán i Janés / Foto: A.B.J.

La primavera es una estación sin puertas ni ventanas. Haga sol o esté nublado, la primavera está presente y se hace sentir. Quedamos con la artista Analía Beltrán i Janés en su barrio, en Arganzuela, concretamente en Matadero Madrid, donde tantas veces ha plasmado su arte, una tarde del mes de abril para saborear las delicias de la vida. Para hablar de arte mientras el sol señorea en el ambiente.

La primera decisión, disfrutar de la conversación de Analía a la sombra de los techos desnudos sostenidos por columnas roidas del interior del Matadero o salir al patio central a tostarse al sol, ya nos da la primera pista de su personalidad: “Me gusta dejar las cosas al azar con la esperanza de que me den pie a la improvisación”.

Analía Beltrán i Janés es una de las artistas de Arte de Acción española con más proyección internacional. Licenciada en Bellas Artes, pasó de la pintura a la fotografía, transitando por el collage y el video. Finalmente fondeó en el denominado Life Arte, Arte de Acción o comunmente llamado performance, término que según la propia Analía no es el más conveniente para nombrar este tipo de arte.

El término de Arte de acción fue creado por Allan Kaprow, con el que señalaba la necesidad de establecer un puente de entendimiento entre el espectador y el artista en el momento culmen de creación artística. “Parafraseando a Esther Ferrer” – explica Analía- “yo no le pido al público que esté en un silencio respetuoso, porque el Arte de acción es como la vida, tiene que participar la gente”. De hecho, la clave del Arte de acción es el sujeto, no el objeto, el cual se convierte en el elemento constitutivo de la obra de arte. “Me sobraban los objetos, aquellos objetos artísticos que una vez hechos se quedan en el estudio ocupando espacio”, sintetiza Analía.

De manera ejemplificadora, en una de sus performance pide al espectador que se acerca para contarle alguna historia personal que tenga relación con la cama. La artista escucha y tras un momento de meditación escribe un poema, casi a modo de haiku, plasmando en un pedazo de sábana donada ex profeso esa vivencia. Ese pedazo de tela, de vida, se cose a los anteriores formando una sábana en la que todas las experiencias se enlazan para cubrir el cuerpo de la artista en un abrazo solidario. Esta performance, “un tapiz que se extiende en todas direcciones”, fue realizada por Beltrán i Janés en el espacio Intermediae de Matadero Madrid durante tres horas dentro del proyecto Lavar el río de Latitud 40º y Mujeres Dos Rombos. La performance fue concebida en un primer momento para atestiguar la relación de las mujeres con la cama pero finalmente los testimonios fueron de ambos géneros. Especialmente sensibilizada con los temas de género, Analía se reafirma “en la necesidad que tiene la mujer de seguir luchando”.

Me autodenomino artista. Me gusta hablar de la sociedad y de las cosas que pasan y no de mí. Aún así, no me dedico a la política. La función del artista es hacer ver cosas, pero no puede hacer más, porque dejaría de ser artista y pasaría a ser agente social” afirma Analía.

Cerramos la conversación con esta ciudadana Arganzuela al sol primaveral con una invitación evocadora de Analía a acercarse al Arte de acción. “Es llevar el arte a la esencia. El Arte de acción es a las artes plásticas lo que la poesía sería a la literatura. Un buen poema tiene que tener la esencia. En muy pocas palabras te está transmitiendo mucho sentimiento, como un perfume, lo más exquisito. Y el Arte de acción tiene que tener la metáfora de la poesía: sintetizar un montón de cosas, acciones muy simples, palabras muy simples. Quitar todo lo superfluo, incluso el objeto”.

Para saber más:

Analía Beltrán i Janés, obra